– Despresar el pollo o pedirlo cortado en ocho al carnicero.
Descartar las puntitas de las alas y sacar la piel a todas las presas.
Salpimentar.
– Poner a hidratar los hongos en el vino tinto.
– Dorar las presas en el aceite de oliva bien caliente, por todos lados.
Dorar las presas de a tres o cuatro por vez y reservar en un plato hondo.
– Picar bien finos la cebolla y el ajo.
– En la misma olla o sartén donde se sella el pollo, agregar dos cucharadas de aceite de oliva y rehogar la cebolla y el ajo. Salpimentar. Rehogar hasta que la cebolla está transparente.
– Agregar los hongos (sin líquido) y rehogar medio minuto.
– Agregar el vino tinto en donde se hidrataron los hongos y el caldo.
Agregar las presas de pollo.
El líquido tiene que cubrir apenas el pollo, si faltara completar con caldo o agua.
Salpimentar generosamente.
Agregar el romero.
– Dejar cocinar a fuego medio hasta que el pollo está bien hecho, más o menos cuarenta minutos.
– Agregar la crema, revolver y dejar cocinar a fuego bajo diez minutos más.
– Si faltara espesar a la salsa, agregar dos cucharaditas de almidón de maíz disueltas en un cucharón del líquido de cocción y revolver bien.